Todo proceso de compra involucra una serie de pasos, algunos conscientes, otros inconscientes, desde el momento en que identificamos una necesidad hasta tener el producto en nuestras manos y evaluar si fue la mejor opción para satisfacerla. En un sitio Web de negocios, bien sea E-commerces o E-business, es muy importante que todo este proceso se haga de manera fluida y que el usuario se sienta atraído a realizar la compra.

Esta atracción puede ser inducida de cierta forma, haciendo uso de técnicas de persuasión en el diseño del sitio Web. Persuadir es orientar, guiar o convencer a otras personas para que cambien sus actitudes, sentimientos, ideas o pensamientos. Existen diseñadores capacitados para facilitarle al usuario la decisión de compra y llevarlo por este proceso de forma sencilla.

Muchas veces, logramos dirigir eficazmente el tráfico hasta nuestro sitio Web, bien sea desde Email, Redes Sociales o posicionamiento, pero una vez que están ahí, se retiran rápidamente o simplemente no hacen la conversión esperada, es decir, no hacen la compra del producto que ofrecemos o la suscripción que deseamos, por lo tanto todos los esfuerzos realizados son en vano. En la arquitectura persuasiva, el elemento fundamental es la experiencia del usuario. El usuario debe sentirse cómodo y navegar con facilidad en todas las páginas del sitio, logrando que su tiempo de visita dure lo suficiente para despertar su interés, capturar su atención, y llevarlo hacia la compra o conversión (suscripción, etc.). Para ello es necesario tener en cuenta los principios de usabilidad de Nielsen, a disposición de un contenido valioso, diseñado de forma adecuada.

Un factor a tener en cuenta es que aunque nuestros clientes pertenezcan a un segmento definido, todos tenemos características y personalidades distintas, por lo que empleamos diferentes rutas para llegar a un lugar. Y es en función a los diversos tipos de clientes y sus comportamientos a la hora de navegar y comprar, que se debe diseñar el sitio Web, acompañando y guiando al usuario a través de todos los momentos del embudo de conversión, con una navegación fluida, colores agradables, tono cordial en toda la página, un lenguaje fácil de entender, amigable, que invite a la compra, que nos haga sentir seguros de estar tomando la decisión correcta.

No solo se trata de compra, la arquitectura persuasiva también permite llevar al usuario a contenidos específicos del sitio, leer artículos, conocer e informarse sobre algún producto o característica, dependiendo del objetivo que tengas planteado. Básicamente la idea es atraerlo, tentarlo, es decir: persuadirlo con el diseño y la estructura del sitio Web, cuidando todos aquellos detalles importantes que influyan en el comportamiento de tu usuario.

Sin importar cual es el objetivo que quieras cumplir, tu sitio Web debe estar diseñado para tus usuarios, no para ti. Utiliza técnicas persuasivas que van desde el color en el look and feel, la disposición del Menú, hasta el llamado a la acción adecuado.

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